OJOS DE MIEL Y BRONCE
Arriba, el
cielo,
abajo, caserío
y verde,
en el medio?
tú, tu hija y
yo.
Tú, con ojos de
miel y bronce,
Tú, con labios
de pana y luz.
Yo, mirándote,
vasallo de tu
embrujo.
Yo, atrapado
en tu mar de
perlas.
**
Ambos?
quietos, muy quietos
enlazada la
mirada
en esa cabina
alada.
Algo sopló en
ese instante,
un duende con
su tibio aliento,
le dio cobijo
al momento realizado.
**
Y volaron las
sonrisas,
tu voz de
mariposa suave
rasgó el
silencio
con melodía de
una tarde.
Gotas de lluvia
adornaron
nuestro encuentro.
Pocas palabras
decidieron el
destino,
solamente un si
radiante,
un si con
promesa de misterio.
**
Y la magia
dibujó
con grácil
movimiento
una noche
en la Junín de
Medellín.
Libros, risas,
melodías,
todo con el
sabor amable
de esos ojos,
de esos labios.
Música de olas
espumosas,
todo cimbraba
al ritmo eterno
de unas pocas
horas.
**
Y allí, en ese
instante,
fuimos Dioses
del universo,
jinetes alados,
en la llanura
del encanto.
Todo encajó,
con la
perfección
del artesano de
los sueños.
Nada faltaba!,
para que?
ENCONTRAMOS EL
CAMINO
**
